Jessica Peña, directora de México IA+2.0, calculó el 15 de agosto que la inteligencia artificial puede aportar 73,500 millones de dólares a la economía mexicana hacia 2029, el equivalente a 5.2% del PIB, según Proceso. La cifra abre la pregunta de si México cuenta con la infraestructura para cobrar esa oportunidad.

El grupo México IA+2.0, impulsado por el laboratorio Cipre Holding con apoyo del gigante tecnológico Nvidia, ubica tres ventajas para el país: la posición geopolítica, que lo coloca a menos de 20 milisegundos de los principales nodos de interconexión de Estados Unidos; costos operativos más competitivos que en Europa Occidental, y la integración logística con el mercado norteamericano. El contraste está en la adopción real: según El Universal Techbit, el uso de IA en empresas mexicanas pasó de 38% a 48% en el último año, más de 2.5 millones de compañías, pero 63% la emplea de forma básica, con chatbots públicos, y solo 13% la usa de manera avanzada.

Para cerrar esa brecha, México IA+2.0 propone una estrategia nacional en tres ejes: soberanía digital, formación de talento especializado y un marco regulatorio que incentive la innovación y la inversión. En la primera edición del foro, el año pasado, la plataforma convocó a más de 9,800 participantes y otorgó 250 becas de capacitación en IA, entre ellas para funcionarios públicos. El diagnóstico se sostiene con la infraestructura: México tiene 50 centros de datos y ninguno aloja modelos de IA a gran escala, mientras Querétaro concentra 65% de la capacidad instalada nacional, con una proyección de mercado de 480 megawatts hacia 2029 e inversiones superiores a los 13,000 millones de dólares. En talento, el estudio de AWS presentado en el Summit Ciudad de México encontró que 46% de las empresas reporta escasez de competencias digitales y de IA.

El siguiente paso es transitar de los centros de datos a las fábricas de IA, instalaciones diseñadas para fabricar inteligencia a escala que todavía no existen en México. La segunda edición del foro, el 4 y 5 de noviembre en Expo Santa Fe, será la próxima estación para medir si la brecha se acorta.

Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.