Investigadores de la Universidad de California en Irvine, Stanford y la Universidad de Akron publicaron el 10 de agosto en el Journal of Urban Affairs un análisis de 11,500 vecindarios y 46 millones de residentes en Estados Unidos: donde creció la población indocumentada, los delitos patrimoniales bajaron y la criminalidad violenta no aumentó entre 2010 y 2018.
La pregunta de si la migración indocumentada eleva el crimen ha dominado el debate público en Estados Unidos durante décadas. La criminóloga Charis Kubrin, autora principal y profesora de la Universidad de California en Irvine, dijo que el resultado es consistente con la base de investigación acumulada: la migración no autorizada no impulsa las tasas de delito en los vecindarios de ese país. El estudio, retomado el 14 de agosto por Nature, es el primero en examinar esta relación a nivel de vecindario con una muestra nacional amplia. Para la comunidad mexicano-americana, la evidencia importa en un momento en que la migración vuelve a dominar la agenda entre México y Estados Unidos.
El análisis cubrió más de 100 ciudades y se centró en homicidios, asaltos agravados, robos y delitos patrimoniales como robo a casa habitación y robo de vehículos. En 2010, en promedio, 5.6% de los residentes de un vecindario eran indocumentados; para 2018 la proporción bajó a 4.8%, en línea con las estimaciones del mismo departamento. Los vecindarios con crecimiento de población indocumentada mostraron menos delitos patrimoniales y asaltos agravados, pero más robos con violencia. Los autores interpretan ese aumento como señal de victimización, no de delincuencia: al moverse en efectivo y sin acceso a servicios bancarios, esa población resulta un objetivo más frecuente y evita denunciar por temor a la deportación. El estudio fue coescrito por Derek Christopher de Stanford, Cheyenne Hodgen y John Hipp de UC Irvine, y Xiaoshuang Iris Luo de la Universidad de Akron.
Los autores reconocen que los datos no identifican el estatus migratorio de las víctimas, por lo que la explicación de la victimización no puede confirmarse todavía. Mientras la migración siga en el centro del debate binacional, este tipo de evidencia a escala de vecindario da un punto de referencia concreto a la discusión pública.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.

