El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA despegó el domingo 30 de agosto desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX. Viaja hacia el punto Lagrange L2, a un millón de millas de la Tierra, donde mapeará la materia y la energía oscuras y buscará exoplanetas.

Roman es la misión insignia que sucede al legado del Hubble y del James Webb. Su cámara infrarroja de 300 megapíxeles, según NASA, escudriñará el cielo mil veces más rápido que el Hubble, con un campo de visión más de 100 veces mayor, de acuerdo con CNN. El observatorio, del tamaño de un autobús, requirió unos 4 mil 300 millones de dólares y más de una década de desarrollo, y suma la participación de las agencias espaciales de Europa y Japón. Su nombre homenajea a Nancy Grace Roman, la primera jefa de astronomía de la NASA, conocida como la madre del Hubble.

El viaje al punto Lagrange L2, donde también orbita el James Webb, tomará unos tres meses. A unos 1.6 millones de kilómetros, la gravedad de la Tierra y del Sol se equilibran y el telescopio mantendrá una mirada estable sobre el cielo. El control de la misión en el centro Goddard recibió la primera telemetría siete minutos tras el despegue y confirmó el despliegue de los paneles solares poco más de una hora después. Durante la misión, que puede extenderse a diez años, Roman enviará 1.4 terabytes de datos diarios, el mayor ritmo de cualquier misión de astrofísica de la NASA, y la agencia prevé apoyo de inteligencia artificial y de científicos ciudadanos para revisarlos. Antes de observar, el equipo desplegará la antena y la cubierta protectora, y encenderá el instrumento Coronagraph para probar una tecnología de futuras búsquedas de mundos similares a la Tierra.

Las primeras imágenes del Roman se esperan a inicios de 2027. Con ellas comenzarán los sondeos de la próxima gran década de la astronomía observacional, una misión diseñada para detectar decenas de miles de mundos desconocidos. En este medio contaremos cada hito del camino.

Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.