México recibió 105 mil millones de dólares en remesas durante los primeros 20 meses del segundo mandato de Donald Trump, el doble de los 54 mil millones acumulados en su primera gestión, de acuerdo con un conteo de El Universal basado en registros de Banco de México.

El dato se conoce un día después de que Proceso difundiera el reporte de Banco de México del 3 de noviembre: entre enero y septiembre de 2026 el país captó 47,164 millones de dólares por remesas, 2.1% más que los 46,184 millones del mismo lapso de 2025. Solo en septiembre entraron 5,362 millones, un alza anual de 1.6%. Las remesas son una de las principales fuentes de divisas para México y sostienen el consumo de millones de hogares, por lo que su trayectoria influye en la economía familiar y en el mercado interno. Para la comunidad mexicana en Estados Unidos, el envío también funciona como termómetro del mercado laboral que la emplea.

El impulso proviene del monto promedio por envío, que subió 8.4% a 426.3 dólares, su nivel más alto desde 1995, mientras el número de operaciones cayó 6.3%, a 12.6 millones, según las cifras citadas por Proceso. Juan José Li Ng, economista sénior para México de BBVA, dijo a El Universal que el impuesto de 1% a las remesas enviadas en efectivo, vigente desde el 1 de enero de 2026, no parece haber afectado el flujo, aunque "sí representa un costo que recae principalmente sobre los migrantes que laboran en Estados Unidos". Los trabajadores en California y Texas envían 45% de las remesas que llegan al país.

La nueva legislatura estadounidense, surgida de los comicios del 3 de noviembre, tiene entre sus atribuciones decidir si mantiene o deroga el gravamen del 1% y si avanza una ley que restrinja el acceso de migrantes no documentados al sistema financiero. Los analistas de Banorte, citados por El Universal, anticipan presiones en agricultura y construcción, dos sectores que emplean a trabajadores mexicanos.

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