El peso mexicano cerró julio de 2026 en 17.32 unidades por dólar, una apreciación mensual de 0.98 por ciento, según datos del Banco de México publicados el 31 de julio y reportados por El Informador. En lo que va del año, la moneda acumula un avance de 3.84 por ciento y se mantiene por debajo de las 18 unidades.
Detrás de este desempeño hay tres factores, de acuerdo con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base. El primero: la Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios su tasa de interés en su anuncio del 29 de julio. El segundo: los nuevos aranceles anunciados por el gobierno estadounidense no han deteriorado la posición competitiva de México frente a otros países. El tercero: la debilidad del yen japonés, que el 23 de julio tocó 163.99 unidades por dólar, su peor nivel desde noviembre de 1986, reportó Forbes México.
Para la comunidad mexicana en Norteamérica, el tipo de cambio tiene un doble efecto: un peso más fuerte reduce el valor en moneda nacional de cada dólar que los migrantes envían a sus familias, pero al mismo tiempo abarata las compras y los viajes de quienes cruzan la frontera para gastar en dólares.
Durante julio, el tipo de cambio operó la mayor parte del tiempo entre 17.4 y 17.6 pesos por dólar, y fue hasta las últimas dos sesiones que perforó el soporte de 17.4 unidades, señaló Siller a El Informador. El mes registró un máximo de 17.64 y un mínimo de 17.31 pesos por dólar. La volatilidad cambiaria fue de 6.29 por ciento, una caída frente al 7.5 por ciento de junio y la cifra más baja desde octubre de 2025.
Banco Base advirtió que un fortalecimiento adicional del yen japonés en los próximos días eleva el riesgo de depreciación del peso. El Banco de Japón mantuvo sin cambios su tasa en julio, pero señaló un posible incremento en su reunión del 18 de septiembre, según reportó Forbes México.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.

