Petróleos Mexicanos (Pemex) aclaró el 11 de julio de 2026 que no realiza actividades de fracturamiento hidráulico, conocido como fracking, en San Luis Potosí. La declaración ocurrió luego de que un oficio enviado al municipio de San Antonio sobre uso de materiales explosivos generara protestas ciudadanas en la región de la Huasteca Potosina.

La controversia se originó a partir de un oficio fechado el 30 de junio, en el que Pemex solicitó al ayuntamiento de San Antonio mantener vigente un permiso federal de uso de materiales explosivos, conforme al artículo 39 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. La difusión del documento en medios locales derivó en la interpretación de que la petrolera reactivaría el fracking, técnica de extracción prohibida por la Constitución mexicana. En un boletín difundido el viernes, la empresa subrayó que no se realizan trabajos de exploración y explotación de yacimientos de formación compleja no convencionales en ningún municipio del estado.

El permiso está vinculado a dos campos con un total de siete pozos registrados en San Luis Potosí. El campo San Pedro cuenta con cuatro pozos distribuidos entre los municipios de San Antonio y Tanlajás, mientras que el campo Limón suma tres pozos en el municipio de Ébano. De acuerdo con la empresa, el oficio busca conservar la vigencia del permiso para estudios de adquisición sísmica y como medida preventiva ante contingencias en los pozos ya registrados. Según reportó El Universal, Pemex enfatizó que el trámite no autoriza ni implica, por sí mismo, la realización de nuevas actividades de perforación, exploración o extracción de hidrocarburos en el estado.

La aclaración ocurre en un contexto de sensibilidad ciudadana sobre el uso del subsuelo en la Huasteca Potosina, una de las regiones turísticas y ecológicas más relevantes del centro del país. Pemex reiteró que cualquier nuevo proyecto en la zona requiere autorizaciones adicionales y está sujeto a los mecanismos de consulta y evaluación de impacto ambiental vigentes.

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