El 26 de agosto, Meta acordó pagar hasta 18 mil millones de dólares para cerrar la demanda que 29 estados de Estados Unidos presentaron por la seguridad de los menores en Instagram y Facebook. El acuerdo incluye un tope de dos horas diarias de uso para adolescentes y se describe en TechCrunch como uno de escala histórica.

La demanda forma parte de un litigio en el que se señala que varias plataformas, entre ellas Meta, Google, TikTok y Snap, diseñaron sus aplicaciones para mantener enganchados a los menores, según The Verge. El acuerdo fue firmado por 51 estados y territorios de Estados Unidos y obliga a Meta durante al menos diez años. Para muchas familias latinas, Instagram y Facebook son el canal diario para mantenerse cerca de parientes en México, Estados Unidos y Canadá, y las nuevas reglas cambian la experiencia de los menores de esos hogares. Aunque el acuerdo aplica a menores en Estados Unidos, la conversación sobre el tiempo frente a la pantalla alcanza también a México y Canadá.

El tope de dos horas se calcula sobre el uso combinado de ambas aplicaciones y solo puede levantarse con permiso de los padres. Meta debe, además, mostrar avisos cada 15 minutos de uso, bloquear las cuentas de menores entre la medianoche y las 6 de la mañana y silenciar notificaciones en horario escolar, de 8 de la mañana a 3 de la tarde. Los menores dejarán de ver el número de me gusta y reacciones por defecto y tendrán la opción de apagar la reproducción automática. El pago se cubrirá en diez años y unos 5 mil 300 millones de dólares, cerca de 30% del total, quedan condicionados a que TikTok y YouTube adopten reglas similares, según The Verge. La empresa no admitió responsabilidad, y expertos citados por TechCrunch advierten que la verificación de edad sigue siendo un punto débil con riesgos de privacidad.

Las primeras reglas, como la opción de un feed no personalizado, deben estar operativas en cuatro meses. La atención se moverá a la respuesta de TikTok y YouTube, y a cómo Meta resuelve la verificación de edad sin exponer los datos de los usuarios, un punto que el propio acuerdo deja pendiente.

Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.