El 6.5% de los hogares mexicanos, alrededor de 2.6 millones, tuvo alguna restricción para acceder a alimentos por falta de dinero o recursos durante los tres meses previos a la entrevista, según la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, difundida en septiembre de 2026 y levantada entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025.

Las cifras, reportadas por El Universal, provienen de entrevistas en 7.3 millones de viviendas y apuntan a un asunto de poder adquisitivo: acceder a los alimentos depende de que los hogares tengan ingresos suficientes y estables, según Carlos Hernández García, director de Análisis en Vardez Capital. El precio de la canasta alimentaria que monitorea el INEGI promedió 2,563 pesos mensuales en comercios urbanos durante agosto, un alza de 4.5% anual, por arriba de la inflación de 3.3% en el mismo periodo; en zonas rurales costó 1,911 pesos, 3.2% más. El analista añadió que, con un ingreso disponible limitado, cualquier alza en los alimentos u otros gastos esenciales reduce el margen de las familias para cubrir sus necesidades.

Por entidad, Tabasco registró la mayor proporción, con 15.3% de los hogares sin acceso a alimentos, seguido de Oaxaca con 10.1%. Entre los 753 municipios censados, San Martín Peras, Oaxaca, alcanzó 47%, más de siete veces el promedio nacional, y Atlamajalcingo del Monte, Guerrero, 41.6%.

Vanguardia detalla que el impacto también alcanza a los menores de edad: 3.9% de los hogares reportó que algún integrante menor de 18 años sintió hambre y no comió por falta de dinero o recursos, con Tabasco (9.5%) y Guerrero (6.1%) como las entidades con mayor proporción.

Guillermina Rodríguez, directora de Estudios Económicos de Banamex, señaló que los aumentos de la canasta incorporan el repunte de la inflación de frutas y verduras, que llegó a 4.1% en agosto desde 2.1% el mes previo, y prevé que la inflación cierre el año en 4%. El desempeño de la canasta en el último trimestre mostrará si la presión sobre el gasto de los hogares cede.

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