El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció el 24 de julio de 2026 que reabrirá la importación de ganado mexicano a partir del 24 de agosto, comenzando por el puerto de Douglas, Arizona, tras más de un año de veto sanitario por el gusano barrenador del ganado. La decisión reactiva un comercio que antes de la prohibición promediaba un millón de cabezas de ganado al año entre ambos países.
La prohibición, impuesta a finales de 2024 tras la detección del gusano barrenador en el sur de México, interrumpió una de las cadenas de suministro más relevantes para la industria cárnica de Norteamérica. El parásito, cuyas larvas perforan la carne viva de animales de sangre caliente y pueden matar al ganado en días si no se trata, llevó al USDA a cerrar la frontera al ganado mexicano por más de un año. Durante el veto, el inventario de ganado en Estados Unidos cayó a su nivel más bajo en 75 años y los precios de la carne de res alcanzaron máximos históricos, de acuerdo con datos del USDA citados por Forbes México. La medida también deprimió los precios que reciben los ganaderos mexicanos al perder el acceso a su principal mercado de exportación.
La reapertura será gradual y está condicionada a que México cumpla con un plan conjunto de control del gusano barrenador. Cada animal que cruce por los puertos designados será sometido a una inspección completa del USDA. Douglas, Arizona (colindante con Agua Prieta, Sonora) fue elegido como primer punto de entrada por su distancia de las zonas con mayor infestación en México: el caso activo más cercano se encontraba a unos 525 kilómetros al momento del anuncio. En una segunda fase se sumarán dos puertos en Nuevo México (Santa Teresa y Columbus) y posteriormente dos más en Chihuahua. La plaga ya había cruzado a territorio estadounidense pese al veto: para junio de 2026 se habían detectado 42 casos en Estados Unidos, 41 de ellos en Texas, según reportó El Financiero.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó haber recibido una carta de la secretaria del USDA, Brooke Rollins, con la notificación formal y giró instrucciones para agilizar los preparativos del lado mexicano. La reapertura del comercio de ganado en pie es la primera señal concreta de normalización en una disputa sanitaria binacional que afectó a productores y consumidores de ambos lados de la frontera.
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