El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estimó el 10 de julio que necesitará importar hasta 1.15 millones de toneladas de azúcar mexicana durante el ciclo 2026-2027, un incremento de 512% respecto al cálculo del periodo anterior.

El anuncio es resultado del diálogo bilateral que inició en noviembre de 2025, cuando la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, visitó a la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), encabezada por Columba Jazmín López Gutiérrez, dio seguimiento a las conversaciones con el USDA hasta alcanzar las nuevas condiciones de acceso, que reemplazan las cuotas restrictivas y variables que rigieron en ciclos anteriores y que impedían a los ingenios planear sus cosechas con certeza. La regularización del comercio de azúcar representa un beneficio directo para México: la industria azucarera pagará hasta 4,760 millones de pesos a los productores de caña en la próxima temporada, según informó la Presidencia de la República. Para la comunidad mexicana en Norteamérica, el acuerdo consolida uno de los vínculos comerciales agroindustriales más antiguos entre ambos países.

De acuerdo con el reporte WASDE (World Agricultural Supply and Demand Estimates) del USDA, publicado el 10 de julio, el incremento de 512% responde a la combinación de una menor producción interna en Estados Unidos y una demanda estable del mercado estadounidense. México es el principal proveedor externo de azúcar para ese país, y las nuevas condiciones ofrecen a los ingenios mexicanos previsibilidad técnica para planear sus cosechas y moliendas con un volumen cierto de exportación, algo que no existía bajo el esquema anterior de cuotas variables, según reportó El CEO. El pago estimado de 4,760 millones de pesos representa un incremento sustancial en el ingreso del sector cañero, que en años recientes operó con márgenes reducidos por la incertidumbre comercial. Los 170 mil cañeros beneficiados se concentran en estados como Veracruz, Jalisco, San Luis Potosí, Morelos, Chiapas, Nayarit y Tamaulipas. La SADER señaló que el resultado confirma que por la vía del diálogo es posible construir acuerdos importantes entre productores y consumidores de ambas naciones.

El ciclo 2026-2027 inicia en octubre de este año, y los ingenios mexicanos ya cuentan con un horizonte claro de colocación en el mercado estadounidense. La certidumbre sobre el volumen de exportación permite a los productores planear la zafra con metas definidas, lo que reduce la incertidumbre que marcó los ciclos recientes.

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