La Comisión Europea impuso el 23 de julio una multa de 890 millones de euros (cerca de mil millones de dólares) a Alphabet, matriz de Google, por dos violaciones a la Ley de Mercados Digitales. Se trata de la sanción económica más alta contra una plataforma tecnológica desde que la DMA entró en vigor.
La Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés) obliga a las grandes plataformas, designadas como guardianes de acceso, a competir en condiciones justas dentro de la Unión Europea. La decisión contra Google, reportada por The Verge, llega tras más de dos años de investigación y un dictamen preliminar emitido en marzo de 2025. Google es la tercera empresa multada bajo esta legislación, después de Apple y Meta, sancionadas en 2025. Para los usuarios en México, la relevancia es directa: Android y Google Search dominan el mercado nacional de teléfonos inteligentes y búsquedas en internet. Los ajustes que la empresa hace en Europa suelen extenderse a otros mercados porque unificar prácticas a nivel global resulta más eficiente que mantener reglas distintas por región.
La sanción se divide en dos partes. La primera, por 460 millones de euros, corresponde al trato preferencial que Google da a sus propios servicios (Shopping, Hotels y Flights) en los resultados de búsqueda, en perjuicio de competidores como comparadores de precios y agencias de viaje. La segunda, por 430 millones de euros, sanciona las restricciones que la empresa impone a los desarrolladores de aplicaciones en Android para que no informen a sus usuarios sobre opciones de pago más económicas disponibles fuera de la tienda Play Store. De acuerdo con Associated Press, la Comisión Europea ya había rechazado en mayo una propuesta preliminar de corrección de Google por considerarla insuficiente. Las infracciones sancionadas abarcan el periodo de marzo de 2024 a diciembre de 2025.
Google tiene ahora 60 días para cumplir con las exigencias o enfrentar pagos periódicos adicionales de hasta el 5 por ciento de su facturación diaria global. Lo que cambie en el buscador y en Play Store para los usuarios europeos sirve como termómetro de hacia dónde se moverá la regulación de plataformas digitales en Norteamérica. La sanción europea funciona como un laboratorio regulatorio cuyos efectos suelen cruzar el Atlántico.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.

