OpenAI publicó el 4 de agosto de 2026 un comunicado en su blog, titulado “Apple is getting this wrong”, con capturas de conversaciones de iMessage y correos electrónicos para rebatir la demanda de Apple, que acusa a OpenAI de apropiarse de secretos comerciales. Responder en público antes que en los tribunales es algo inusual entre gigantes de la tecnología.

La demanda, presentada a mediados de julio, gira en torno a dos exempleados de Apple que hoy trabajan en OpenAI: Chang Liu, exingeniero del iPhone que forma parte del equipo técnico, y Tang Tan, quien pasó 25 años en Apple y supervisó el diseño del iPhone y del Apple Watch antes de convertirse en director de hardware de OpenAI. Forbes detalla que Apple sostiene que ambos se llevaron información confidencial sobre tecnologías, procesos y productos no publicados para impulsar los planes de hardware de OpenAI. La disputa enfrenta a dos de las compañías más influyentes de la inteligencia artificial y del hardware, y coloca el movimiento de talento entre empresas en el centro del debate.

Entre los puntos que OpenAI dice desmentir está la acusación de que no respondió a los primeros acercamientos legales: según la empresa, los abogados externos de Apple enviaron un correo a la persona equivocada tras confundir dos apellidos de origen asiático. Sobre Liu, Apple asegura que accedió a su almacenamiento en la nube después de dejar la compañía; OpenAI replica que empleados de Apple le pidieron ayuda para localizar esa información y que el acceso residual de exempleados es un problema recurrente de Apple. En cuanto a Tan, OpenAI sostiene que siempre fue claro con su equipo sobre no usar información confidencial de otras empresas. El lunes 3 de agosto, Apple pidió a un tribunal federal de California una orden preliminar para impedir que Liu, Tan y OpenAI usen o divulguen la información en disputa mientras avanza el caso.

La decisión sobre esa orden preliminar será el próximo hito del caso. El intercambio público de mensajes añade una dimensión de reputación a un litigio que enfrenta a dos de las mayores empresas del sector, y su desenlace se seguirá en los tribunales.

Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.