El cineasta francés de origen argelino Tony Gatlif, referente del cine sobre la cultura gitana, murió a los 77 años en Arlés, en el sur de Francia, mientras trabajaba en una película histórica. Su familia confirmó la noticia el 4 de septiembre a la agencia AFP, según recoge Excélsior.

De acuerdo con El País, Gatlif nació como Michel Dahmani el 10 de septiembre de 1948 en Argel, hijo de padre cabilio y madre gitana; tras vivir años como vagabundo llegó a Francia, donde descubrió el teatro y luego el cine. Desde 1975 dirigió 25 películas y con su cámara dio protagonismo a una comunidad sin Estado propio, la romaní, y a las músicas con las que cuenta su historia. Ese retrato de quienes viven al margen lo volvió una referencia del cine social, y su muerte tuvo eco en medios mexicanos.

Su película más conocida, El extranjero loco (Gadjo Dilo, 1997), es un homenaje a la música gitana, a la que el propio director describió como "una música que grita el miedo y el dolor de un pueblo al que le duele el alma". El filme sigue a un joven francés, interpretado por Romain Duris, que busca a una cantante hasta llegar a un campamento gitano en Rumanía. Dos de sus cintas fueron premiadas en Cannes: Latcho Drom (1992), reconocida en la sección Una Cierta Mirada, y Exils (2004), ganadora del premio a la mejor dirección. En España rodó su primer largometraje, Corre gitano (1982), junto al bailaor Mario Maya, y luego Vengo (2000), con Antonio Canales; en Djam (2017) llevó el rebétiko griego a la pantalla.

Su último largometraje, Ange, se estrenó en 2025 y quedó como despedida en pantalla. La familia lo despidió con un mensaje que destacó su generosidad y su amor por la música, y cerró con Latcho Drom, la expresión que en lengua gitana significa buen viaje. Queda su filmografía, cinco décadas de trabajo, como puerta de entrada a la cultura romaní.

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